Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como de la vida

El día que me emborraché con tres tecates y el Re de Café Tacvba o la nota de agradecimiento que no escribí.

Me gusta mucho la música, siempre me ha traído cosas buenas. Trato de pensar en algún mal recuerdo que esté ligado a alguna canción y no encuentro nada. Probablemente lo haya, pero en general las canciones me recuerdan momentos gratos. A Mariana la conocí en Acapulco, en un encuentro de jóvenes escritores. Estuvimos tres días en el mismo hotel, comimos en el mismo restaurante, viajamos en la misma combi, y nos sentamos a escribir en la misma mesa. Pero en realidad, hablamos a lo mucho dos minutos y el último día del encuentro. Primero se me acercó para decirme que un amigo en común me mandaba saludos. Y fue curioso, porque sentí una extraña familiaridad con ella, no sé si fue por la amabilidad de su voz, por sus maravilloso rizos o porque después de sentir que no había conectado casi con nadie, tenía un lazo con alguien.

Enojo

                                                            In my life Why do I give valuable time To people who don't care if I live or die?                                                                                                 [....]                                                          In my life Why do I smile At people who I'd much rather kick in the eye? I'm tired of everyone I know [...] ...

Premio

Jajajaa, me encanta Sheldon :D y ¡también puedo decir que no estoy loca! En la primaria me llevaron al psicólogo y me dijeron que no había nada mal conmigo. Aunque a últimas fechas, no lo podría asegurar :B Mi sueño más extraño. Changos malandros. Como no quiero debrayarme con cosas de la realidad o meterme con esas construcciones ficticias que hacemos mientras vamos en el camión tratando de no quedarnos dormidos me remitiré a sueños, como esos cositos que sientes mientras duermes. Aunque ahora que lo pienso, sigue siendo igual de difícil escoger un sueño que sea el más extraño. Tengo varios dentro del catálogo: desde soñar con una chiva gigante asesina, hasta hacer el amor en un ducha de mosaicos azules (sí, ya sé que eso no es extraño, pero en mi contexto de vida... lo es), que mi mamá metía unos fetos al horno, que iba a morir en un edificio que estaba a punto de derrumbarse, que platicaba con Ranma (¿?) o que iba al cine con Eric Bana (¿?!).  Tengo ...

Bookmark I

–Watanabe, ¿me quieres? –Claro –respondí. –¿Puedo pedirte dos favores? –Incluso tres. Naoko sacudió la cabeza sonriendo. –Con dos es suficiente. El primero es que te agradezco  que vengas a verme. Estoy muy contenta y me... me ayuda  mucho. Quizá no lo parezca, pero es así. –Volveré a venir –dije–. ¿Y el otro? – Que te acuerdes de mí. ¿ Te acordarás siempre de que existo y de que he estado a tu lado? –Me acordaré siempre . [Fragmento de la novela Tokio Blues de Haruki Murakami]