Tu cabeza está hirviendo y con las manos húmedas intentas quitar lo que te provoca tanta irritación en la garganta. Te rodea una pestilencia insoportable: desprecio, angustia, cigarros, cerveza, sangre, vómito; todo está fusionado en un aroma que perfora tus fosas nasales. Abres los ojos. La luz del sol se mete como una navaja en tus párpados. Estás en tu hogar, con la misma suciedad y las puertas oxidadas. Una melodía comienza a sonar en tu cabeza, quizás una canción que escuchaste cuando eras pequeño. - Yo quiero ser como mi papá …- susurras débilmente, de la comisura de tus labios resbala un líquido burbujeante. Tu visión es borrosa . Ante ti se dibuja una figura femenina, logras distinguir en su rostro moretones y lágrimas, de su falda se sujeta fuertemente una criatura de coletas. La pequeña no se da cuenta de tu deplorable estado y , al notar que te has despertado , se acerca abriendo los braz...