Durante el
2014 entrevisté a un grupo de escritores jóvenes de Cuernavaca para mi columna
en el extinto suplemento Papel o tijeras. Se trataba de un proyecto
en el que pretendía dialogar con ellos sobre de diversos aspectos de la vida
cultural en Cuernavaca, enfocándome, por supuesto en la literatura.
Vamos a comenzar entonces, con Ana Velarde, una muy joven escritora que también forma parte de la editorial Simiente.
En esta ocasión, me senté a
platicar con Ana Velarde, una muy joven escritora que en el 2012 publicó su
primer libro: La luz cuando amanece bajo
el sello editorial Ediciones Simiente. Sin dejar de ser un libro que muestra lo
joven que es Ana y que es su primer libro, tampoco es una publicación prematura, sino que muestra de manera muy concreta los alcances de una poeta que inicia su recorrido literario.
La luz cuando amanece no es algo nuevo
dentro del campo de lo erótico, sino un libro muy intuitivo que corresponde a
la búsqueda de una voz poética por parte de la autora. Una especie de abanico
de las capacidades literarias de Ana que logra combinar la experiencia personal
con la creación de imágenes verbales y un ritmo acogedor. En palabras de la
autora este primer libro ha sido bien recibido entre los jóvenes que van
comenzando a escribir o a leer poesía, pues sienten esa frescura de los
primeros poemas, pero sobre todo sienten una vinculación emocional con todos
estos sentimientos que Ana trazó en sus versos. Ahora resta esperar cómo
evoluciona esta prometedora poeta.
¿Cuéntanos
porque te decidiste por la poesía?
Al principio no era nada
importante para mí. Leía poesía pero andaba en otras cosas y en las vacaciones
que tuve para entrar a la prepa empecé a encontrar poemas de Benedetti y
Sabines. En esa época me puse a escribir como me daban a entender mis sentimientossin
preocuparme por trabajar los poemas. Mucho después conocí el Centro Morelense
de las Artes y vi que había un taller de poesía con Javier Sicilia, yo no tenía
la menor idea de quién era pero me inscribí. Luego hice el examen para estudiar
Letras en la UAEM. Creo que son cosas muy distintas la creación y el estudio
pero decidí hacer de la literatura parte importante de vida tanto en lo
académico que me interesa mucho como en la creación.
¡Sí! Yo creo que fue una buena
decisión. Por ejemplo, estudiar poética y retórica te ayuda a organizar un
poquito más tu mente. A entender un poco lo que haces por intuición o por
imitación. Creo que han sido herramientas importantes para mí.
¡Las lecturas sobre todo! En
los talleres siempre te recomiendan lecturas, pero cuatro años de maestros
especialistas en distintas materias que te están recomendando lecturas es un
gran conocimiento que se refleja de alguna forma en lo que escribes.
Ajá. Ya que están las ideas,
trato de trabajarlo lo más que se pueda: que no haya repeticiones y todas estas
cosas como más técnicas. Dejar pulido el poema
Últimamente sí. Tengo un
proyecto sobre árboles, sobre la infancia y la naturaleza, entonces estoy
consiguiendo bibliografía sobre eso, estoy leyendo sobre árboles, qué papel han
tenido los árboles en la literatura. Quiero experimentar sobre esas cosas:
investigar, escribir sobre otros asuntos. Es lo que me refería un poco sobre
las formulas ya no creo que tenga sentido para mí escribir sólo sobre el amor,
sentía que no estaba creciendo. Decidí ponerme a escribir sobre otras cosas del
mundo que antes no les había puesto atención.
¿Qué
poetas son los que te interesan?
Lo que más me gusta, y creo
que tienen que ver con mis obsesiones en la vida y se reflejan de una u otra
manera en lo que escribo, son los poetas místicos: San Juan, Santa Teresa.
Ellos y poetas que actualmente siguen tocando esos temas. Elliot o Javier
Sicilia que va más hacia lo religioso. Sobre todo poetas en los que puedo
encontrar esos problemas de la divinidad en el mundo
¿Y
poetas jóvenes?
Últimamente he leído mucho
Ricardo Cázares. También Ángel Vargas, Balam Rodrigo, Óscar de Pablo. Óscar de Pablo (aunque es un poeta muy
distinto a mí, como más cerebral, me interesa mucho sobre todo por uso del
ritmo en su trabajo) o a Dalí Corona, que siento más cercano a mí en su visión
del mundo.
Cuéntanos
cómo nació La luz cuando amanece.
El libro está compuesto por
dos secciones: poemas amorosos/eróticos y otros sobre las jacarandas. Los
poemas que lo componen fueron los que escribí en el taller que tomaba con
Javier Sicilia en 2010, los escribí más o menos en 2 años. Aunque ya estaba
entrando en una disciplina más formal yo no tenía en la mente la idea de hacer
un libro, todo fue instintivo. Sergio, de Ediciones Simiente, vio que ya
llevaba varios poemas y comenzamos a checar si podrían ser parte de una
edición. Como las jacarandas son árboles muy llamativos pensamos que el libro
podría ser ilustrado. Hay un libro de Elsa Cross, publicado por Aldus, sobre aves y tiene ilustraciones
medio abstractas; a mí me gusto esa idea también para el libro y comenzamos a
ver quién podría hacer las ilustraciones. Curiosamente, me invitaron por esas
fechas a una lectura en el Tecnológico de Monterrey y coincidí en una mesa con
Otto Cázares. Leí algunos poemas del libro y él sin haber platicado nada me
dijo acabando la lectura que le gustaría que trabajáramos juntos pues los
poemas le parecían muy visuales. Otto nos enseñó lo que hacía, nos encantó y
comenzamos a trabajar con él. Le mande los poemas y cuatro meses después nos
mandó las ilustraciones que era totalmente diferente a lo que yo esperaba. Yo me
imaginaba que sería una cosa distinta, como arbolitos y así, pero Otto hizo
estos close-ups de las flores de
jacaranda acompañadas por una idea de equilibrio que el plasmo con círculos
negros y blancos.
Quisiera
que también nos contarás sobre Hablar con
el corazón, una antología de poesía infantil bilingüe (español/náhuatl)
coordinado por María Baranda, en donde participaste hace poco.
¿Cómo
ves el panorama editorial de Cuernavaca?
He tenido la oportunidad de
participar de cerca y ver crecer a varios proyectos. He visto su evolución y me
alegra mucho. Editoriales como Simiente
o Ediciones y punto que acaba de
nacer. Veo intenciones y proyectos muy buenos jóvenes trabajando pero siento
que nos falta decidirnos, dejarnos de pretextos y concentrarnos: si lo que de
verdad nos interesa es la cultura, dejar de lado asuntos personales….
Dejarnos
de egos…
Sí, y trabajar todos juntos.
Me parece que Carlos Kubli es una de las personas que más allá de si el
gobierno apoye o no, o si son amigos o no, está diciendo: a mí me interesa esto
y me voy a poner a conseguir espacios. Si nadie más lo hace yo me voy a poner a
conseguir espacios, a convocar ferias.
¿Cómo
vez la participación institucional? Pienso que es muy disparejo porque de
pronto no hay mucho apoyo en el sentido literario. Hay conciertos, obras de
teatro, pero grandes eventos editoriales no.
Sí, yo creo que hay que poner
mucha atención en eso porque efectivamente sigo un poco a la expectativa. No sé
cuál sea la razón de esto, nosotros lo que vemos son los resultados pues no
conocemos cómo se está haciendo política cultural en Morelos. Por ejemplo las
ferias del libro que había antes en el Borda se dejaron de lado por alguna
razón y eran una forma de acercar a la gente de Morelos. Veías de pronto a las
familias que iban todo el fin de semana. No sólo escritores, sino gente que era
una buena forma de acercarse a ellos. Habría a lo mejor proponer a esta administración
hacer cosas, y en ese sentido si las cosas no se están haciendo, pues vamos a
buscar la forma de acercarnos y de hacer que esto suceda. Pienso en la feria
del libro de Minería. Ahí podemos ver una voluntad de la gente de Morelos:
institución e iniciativas independientes trabajando juntas, a lo mejor nos
faltaron cosas, pero creo que hay voluntad de todos porque la cultura del
estado sea visible.
Para
finalizar, recomiéndanos algunos escritores de Morelos que te gusten.
Pues, Kenia Cano que acaba de
publicar en La Hogaza que ya tiene una trayectoria más destacada incluso a
nivel nacional. Entre los más jóvenes a Davo Valdés, Sergio D. Lara. Narradores
como Efraím Blanco y Ana Martínez Casas. Afhit Hernandez o Lucero García, por
ejemplo, me parecen grandes poetas. Menciono autores jóvenes pues aunque hay
otros con más trayectoria, hay que darle una oportunidad a los que vienen.
También recomendaría a los autores de Astrolabio. Marina tiene este proyecto
con mujeres que están o han estado en prisión y me parece una visión distinta
muy interesante y valiosa.


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