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Sin título

La sangre es amarilla


Amarilla como el destello de tu
garganta.

La muerte te ha tocado
no
sé de ti, 
 ni del trabajo mecánico
ni de los animales
ni de esa carretera
que me lleva a una ciudad
que no es mía.

La muerte llama a mi puerta
constante
entonces
quizás en unos
días
yo te alcancé
en ese limbo
de colores pardos
en que viven
las aves de luto.

Pero yo no soy un ave
ni una mariposa
ni una paloma negra
ni una gota de lluvia
ahora mismo no soy nada.



Tengo hojas imaginarias
en donde escribo sobre ti
sobre tus movimientos
tus cantos
y tu aleteo.

Quería añadir un capítulo:
el de tu vacío.
Y me preguntaba
¿por qué la vida de
mi corazón abisal
está habitada de vacíos?
Primero fue una puerta
luego una silla
y ahora una escalera.

Se hizo el sonido:
y
temblé

La coincidencia electrificó mi corazón
porque en el instante en que la pluma
comenzaba a garabatear tu nombre
el sol trajo un mensaje tuyo.

Ya no eres más un vacío
ahora, simplemente
te leo y no te veo.

El suelo tiene sed.

 tengo sed del manantial
de liquen amarillo
verde azul
de esos árboles.




Comentarios

  1. Pichi Yeno. Ora que me encuentro esto y resulta que tú poesías, me asombro porque vos misma me dijiste que eso ya chole y mirá:

    Pájaros, liquen, amarillo, musgo...

    ahí va todo una línea poética con esos p e r s o n a j e s c a r n a l e s. Es como nombrar y materializarlo. LSD, pues, jajaja.

    Huelen a bosque amarillo estos poemas (leí unos 4). No mames, recuerdo aquellos versos cuando Gandhi, recordás? éramos una mamada, pero harto felices, jajajaja -y queríamos estudiar Letras-. Me late, me late, me late. No es mi poesía, pero me late un chingo, es bosque, es verdura así rica, sombras, hojas... no mames, Yeno, yo, a la inversa de ti conmeeeego (aunque siempre te creí más narradora que poesiadora) me quedo con tu poesía, esta impresión que traigo orita, pues. Qué gusto.

    Te robaré alguno.

    Besos, nenorra.

    "Se hizo el sonido: y temblé"

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