Ir al contenido principal

Bookmark VI





"Creía saber cuales eran tus planes (porque casi siempre he adivinado tus pensamientos, porque casi siempre hemos pensado más o menos las mismas cosas, porque casi siempre habíamos sido la misma persona)"

Viaje a la Habana, Reinaldo Arenas

Comentarios

Entradas populares de este blog

Algunas notas desordenadas sobre "Roma"

1.- Siempre que Cleo contesta el teléfono, limpia el auricular antes de pasarlo a su empleadora. Eso me hizo recordar que en una de las casas en las que trabajó mi madre había un vaso, plato, y cubiertos para mí. De niña lo vi como un gesto de cariño, pero ahora entiendo que era una manera muy sutil de diferenciar, de evitar la contaminación.

Autorretrato I

Mi cuerpo está marcado por caminos de lunares y cicatrices. Incluso, hay un lunar que también es cicatriz.  Mis favoritos son los que se encuentran sembrados en mi rostro. Tengo un lunar que cubre casi toda mi muñeca derecha. De niña me gustaba imaginar que era un perico gritando, mamá decía que era la "botita" de Europa.   Una cicatriz en la ceja izquierda es mi rasgo definitorio. Tengo una espalda de aproximadamente 37 centímetros. Mis padres constantemente la señalaban como un defecto, una deformidad que me hacía ver menos femenina.  “Esa blusa se te ve bien, a pesar de tu espalda ancha”. Por eso, casi nunca uso blusas de tirantes o  strapless cuando tengo el pelo corto.

El día que me emborraché con tres tecates y el Re de Café Tacvba o la nota de agradecimiento que no escribí.

Me gusta mucho la música, siempre me ha traído cosas buenas. Trato de pensar en algún mal recuerdo que esté ligado a alguna canción y no encuentro nada. Probablemente lo haya, pero en general las canciones me recuerdan momentos gratos. A Mariana la conocí en Acapulco, en un encuentro de jóvenes escritores. Estuvimos tres días en el mismo hotel, comimos en el mismo restaurante, viajamos en la misma combi, y nos sentamos a escribir en la misma mesa. Pero en realidad, hablamos a lo mucho dos minutos y el último día del encuentro. Primero se me acercó para decirme que un amigo en común me mandaba saludos. Y fue curioso, porque sentí una extraña familiaridad con ella, no sé si fue por la amabilidad de su voz, por sus maravilloso rizos o porque después de sentir que no había conectado casi con nadie, tenía un lazo con alguien.