Abres los ojos
el líquen en tu dedos
una línea de musgo en tu espalda
él duerme a tu lado
el gato ronronea
un ave te da su canto matinal
sal de la cama
un día inicia
tus entrañas piden alimento
aunque tu alma
está llena de él
tus dedos se introducen en la masa
sus dedos atraviesan tu pelo
tus manos golpean la mesa
sus labios tocan tu pecho
tus codos en el piso
su corazón latiendo en tu espalda
otro día
donde él se adueña
de ese rincón oscuro
ese que late fuerte
cada vez más
tus raices extiendes
hilos verdes
que los rodean
hilos rojos
en su corazón
tus ramas se anclan
las hojas brotan de tu boca
cuando al fin
suspiran los dos
hojas alrededor
porque parecer ser amor

Comentarios
Publicar un comentario
A tender